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27.08.2026 · Pablo Ianni

Cuando quienes hacemos sitios web tenemos que rehacer el nuestro

Rediseñamos mobix.ar para que vuelva a representar lo que somos hoy: una nueva web, la misma experiencia y una mirada puesta en lo que viene.

Hay algo paradójico en dedicarse al desarrollo web: pasamos buena parte de nuestro tiempo pensando, diseñando, actualizando y mejorando los sitios de otros, mientras el propio puede ir quedando relegado.

No necesariamente porque esté mal. Simplemente porque funciona.

Durante mucho tiempo, eso ocurrió con mobix.ar. El sitio cumplía su función, mostraba nuestros servicios y explicaba quiénes somos. Pero mientras tanto cambiaron muchas otras cosas: cambiaron las tecnologías con las que trabajamos, los dispositivos desde los que navegamos, algunos de nuestros servicios y, sobre todo, cambió Mobix.

Llegó un momento en que la web seguía hablando de nosotros, pero ya no terminaba de representar lo que somos hoy.

Rediseñar no es solamente cambiar el aspecto

Cuando se habla de rediseñar un sitio web, es fácil pensar primero en colores, tipografías, imágenes o animaciones. Todo eso importa, pero suele ser apenas la parte visible del trabajo.

Antes hay preguntas bastante más difíciles.

¿Qué necesita encontrar alguien que llega al sitio? ¿Qué sigue siendo importante de aquello que contábamos hace algunos años? ¿Qué ya no tiene sentido? ¿Cómo explicar lo que hacemos sin convertir la portada en un catálogo interminable de servicios? ¿Qué información merece ocupar el primer plano y cuál puede quedar para quien quiera profundizar?

El nuevo mobix.ar nació de volver a hacernos esas preguntas.

Por eso revisamos la estructura del sitio y la manera de presentar nuestras principales áreas de trabajo: diseño web, hosting, hosting gratuito, e-learning y dominios. También revisamos cómo contamos quiénes somos, nuestra experiencia y algunos de los proyectos que nos acompañan desde hace muchos años.

La intención no fue ponerle una nueva apariencia al mismo sitio, sino volver a ordenar el relato.

Una web tiene que parecerse a quien está detrás

Hay otra cuestión que aparece cuando uno diseña para sí mismo: desaparece la distancia que normalmente existe con un cliente.

Cuando trabajamos en una web ajena podemos preguntar qué quiere comunicar, quiénes son sus usuarios, qué necesita destacar y qué personalidad debería tener el sitio. Cuando la web es propia, hay que responder esas mismas preguntas.

Y no siempre es sencillo.

En nuestro caso había algo que queríamos conservar: Mobix lleva muchos años trabajando en Internet y no queríamos construir un sitio que intentara disimular esa historia detrás de la estética de moda del momento. Al contrario. Nos interesaba que la nueva web pudiera ser contemporánea y, al mismo tiempo, transmitir continuidad.

Porque algunas relaciones que aparecen allí llevan muchos años. Nuestro trabajo junto al CELCIT, por ejemplo, atraviesa buena parte de nuestra historia y reúne varias de las cosas que hacemos: desarrollo, hosting, educación a distancia y acompañamiento tecnológico sostenido.

Una web nueva también tenía que poder contar esa permanencia.

Lo que no se ve también forma parte del rediseño

La renovación tampoco termina en las páginas públicas.

A partir del nuevo sitio comenzamos a trasladar la misma identidad al área desde la que nuestros clientes administran sus servicios, dominios y cuentas de hosting. Eso implica adaptar también WHMCS, la plataforma que utilizamos para esa gestión, para que la experiencia no cambie abruptamente cuando alguien pasa del sitio público al área de clientes.

Al mismo tiempo estamos reorganizando parte de la infraestructura asociada al dominio y preparando la incorporación de Cloudflare.

Son trabajos que probablemente ningún visitante advierta cuando abra la portada. Y está bien que así sea.

Una parte importante de un buen sitio web consiste precisamente en todo aquello que el usuario no debería necesitar conocer para que funcione.

Los sitios web no se terminan

Quizás esta sea la conclusión más interesante que nos dejó trabajar nuevamente sobre nuestra propia web.

Durante años se habló de los sitios como proyectos con una fecha bastante clara de finalización: se diseñaban, se desarrollaban, se publicaban y, llegado cierto momento, se hacía un sitio nuevo.

Hace tiempo que nuestra experiencia nos muestra otra cosa.

Una web es más parecida a un espacio que se habita. Hay que mantenerla, corregirla, actualizarla y, cada tanto, preguntarse si todavía responde a las necesidades para las que fue construida.

Eso vale para una empresa, una institución, un emprendimiento pequeño o un proyecto personal.

El nuevo mobix.ar es nuestra respuesta actual a esa pregunta.

No pensamos que sea definitiva.

De hecho, esperamos que no lo sea.